EXPRESIÓN DE DESEOS, ANTE EL INICIO DEL KARTING PROVINCIAL

EXPRESIÓN DE DESEOS, ANTE EL INICIO DEL KARTING PROVINCIAL

Este fin de semana arranca en Concordia la decimosexta edición del Campeonato Entrerriano de
Karting (CEK) y es una inmejorable oportunidad para repasar lo transcurrido en los dos últimos años del
máximo certamen provincial de los pequeños monopostos.


Cuando la Federación Entrerriana (FAE) intervino tácitamente la Asoc. del Karting del Río Uruguay
(AZKRU) por acefalía en el 2018, tomó la posta un veterano en “desfacer entuertos” como es el tesorero
de la entidad madre, el sr. Oscar Elena. Los encauzó, los dirigió y les allanó el camino a una Comisión
Directiva bisoña en estas lides, la de dirigir. Como si fuesen bebés que dan sus primeros pasos, guió a los
hasta hace poco eran concurrentes o padres de pilotos a secas en el siempre sinuoso camino que
representa asumir las riendas de una categoría.
Nadie nace dirigente, El dirigente se hace, Se “foguea” (parafraseando al Dr. Stettler, el Presidente de la
FAE) y para ello debe reunir una serie de condiciones que no todo expiloto o exconcurrente trae desde la
cuna. Ergo, las debe asimilar.
La gran virtud de Elena es que siempre los campeonatos se desarrollaron con normalidad, le toque
la época que le toque, tanto en su labor en el TC Pista Entrerriano en la década anterior, como la que hizo
(con la humildad y el don de gentes que lo caracteriza) con el ente que tiene a su cargo al organización y
fiscalización del CEK, por delegación directa de FAE.
En esta delicada coyuntura que comenzara a mediados del año pasado, un oscuro túnel que no pareciera
tener ni una lucecita que indique la salida del mismo por ahora, la Comisión que preside el
gualeguaychuense Sergio Ramírez siguió dando muestras de grandes avances. Con algún que otro
tropezón, que no es lo mismo que caída, en algunas oportunidades, pero madurando en cada una de las
diez presentaciones anuales.

Ahora bien. Para que ningún engranaje se trabe en esta delicada obra de arte que supone organizar y
dirigir un campeonato que no solamente es de automovilismo deportivo, sino que es formativa en todos
los aspectos, porque en un mismo predio conviven personas (familias enteras en muchos casos) que
abarca una extensa franja etaria. Está el chiquillo de 5 años de la Pre Escuela y a pocos metros puede estar
un piloto de casi 60 años de la “C” ¡Y eso sin contar a los abuelos que siempre acompañan!
Para que todo funcione como se debe cada cual se debe esmerar en cumplir con su rol. El fiscalizador
regula, emite sus fallos. El co-organizador (que en muchos casos es una comisión de Deportes
dependiente de un municipio) debe estar atento a que nada falte en el predio. El piloto hace su aporte
siendo el principal protagonista del gran show. Y así sucesivamente con todos los elementos
involucrados: Mecánicos, proveedores, vigilantes, asistentes, personal de limpieza, fotógrafos ,
periodismo, etc.
Al dirigente se lo juzga según sus decisiones. Con sus errores y con sus aciertos (porque nadie es
perfecto) y al periodismo le toca remarcarlos, para no caer en la siempre malsana adulación. Y por
supuesto, tampoco el redactor está excento de errores, porque nadie es el dueño de la verdad absoluta. En
el mejor de los casos nos podríamos aproximar a ella.
Es así como queremos expresar un puñadito de expresiones de deseo ante el inminente arranque del
Campeonato 2020.

Ojalá que el parque se mantenga en el centenar que con mucho esfuerzo se logró sostener en el 2019,
tomando medidas con la finalidad de no encarecer una actividad que hace rato que dejó de ser accesible.
Hemos visto florecer categorías zonales y extinguirse cuando parecían estar en su mejor momento (KRP ,

KACDU) pero esa desaparición forzada no redundó en una mejoría en el CEK, que sigue siendo el sueño
de muchísimos pilotos que vieron o escucharon que alguna vez por este gran torneo formador de “ases”
pasaron Mariano Werner, Ayrton Londero, Agustín Debrabandere, Maxi Vivot, Favio Grinóvero, Nicolás
Bonelli, Martín Ponte, Nadia Cutro, Ignacio Rodríguez, Damián Markel, Joel Gassmann y podríamos
seguir la lista, pero paramos acá.
Ojalá que resurja la 125 2T con la venerada mecánica nacional (Zanella) que erróneamente fuera dejada
de lado dos años atrás. Ojalá que cada Auto Club, Comisión de kartódromo o ente municipal
administrador del mismo logre entender cabalmente la añeja frase: “La plata del automovilismo debe
volver al automovilismo” (léase: traducirse en obras en el predio).
Ojalá que el público concurra en masa, como lo hacía hasta hace poco. Y que entienda que para poder
apreciar un evento que es la suma de muchísimas voluntades, que insumen su tiempo y su dinero, debe
abonar una mera contribución que tiene la forma de un ticket.
Y por último, ojalá que los grandes medios de comunicación, los de más llegada a la gente y de
portentosa tirada, se interesen siempre por el CEK, no solamente cuando ocurre algún desgraciado
accidente.
Entonces sí, en lo que nos toca a los periodistas deportivos, a fin de año podamos decir: “Misión
cumplida”.