ENTRETENIDO REENCUENTRO DE LAS CATEGORÍAS PROVINCIALES

ENTRETENIDO REENCUENTRO DE LAS CATEGORÍAS PROVINCIALES

 

Tras la apertura que hicieran por separado por carencia de un parque decoroso, en Paraná se disputó la
doble jornada prevista, que sirvió para reunificar a las cuatro,

contando con la compañía de Citröen
Competición que hizo jornada simple y la Fórmula Renault Entrerriana, que corrió dos finales el
domingo. Fueron 66 máquinas en total, un pálido repunte en este evento que contó con un clima
inmejorable como aliado.


La Fórmula Entrerriana presentó nueve máquinas, con sendos triunfos aplastantes: el chajariense Gabriel
Dalprá el sábado (segunda al hilo) y el excampeón Marco Veronesi el domingo, los dos al comando de
sus Ralt-Audi. A Dalprá lo escoltaron Agustín Ferreyra y Máximo Pérez , en tanto que Veronesi
compartió el podio con Dalprá, de notable escalada desde el fondo de la grilla invertida y otro exkartista,
Tomás Charadía. El joven de Urdinarrain por primera vez supo de ese halago, con el Reynard-Mégane del
Jorge Typek Competición. Interesante labor (4o) del Berta de Hugo Wertz, piloto-preparador oriundo de
Libertador San Martín.


El Turismo Pista Entrerriano 1600 tuvo en pista a 17 autos, uno más que en Concepción. El sábado en una
carrera apasionante el actual campeón Gabriel Massei supo mantener a raya al juvenil Juan Palacio, autor
de la pole position. Tras trece intensos giros arribaron tres en hilera, con el cordobés adelante y el
uruguayo Andrés Horta completando el trío, los tres con Gol AB9. El Celta de Valentín Romani, gran
protagonista, mermó su rendimiento en el último giro. Al día siguiente se disputó la única serie prevista,
con el inesperado triunfo del Renault Clio de Exequiel Duerto. El paranaense venía de abandonar el día
anterior, cuando retornara. La final tuvo varios punteros que fueron desertando (Palacio, Massei, Romani)
por lo que quedó adelante al “rosadito” de Martín Bigatton, que no pudo aguantar el ritmo de Nahuel
Zanandrea (Federación) finalmente ganador. Al podio lo completó el de Bovril, Facundo Schanton,
seguido por quien sería la revelación, su compañero de equipo Joaquín Pereyra con el único Fiat Uno del
parque.

 

TC Pista no tuvo al campeón Sebastián Reynoso (accidente doméstico) que venía de ganar la primera.
Juan Pablo Main obtuvo el ansiado primer triunfo con una sólida labor de semáforo a bandera el sábado.
Fueron ocho los protagonistas, pues Valerio Peruchena rompió el motor en los entrenamientos. Al de
María Grande (Ford) lo escoltaron Juan P. Gallo en otra de sus grandes remontadas y Sebastián Almada
(Chevy). Sin serie, el domingo la tercera final del año quedó para otro de la ciudad termal, Mariano
Moine con el chasis Dodge equipado con motor Ford, siendo la primera vez que esta conjunción se
impone desde que Moine se bajara del exitoso Falcon negro. Segundo fue el bonaerense Gallo,
completando el podio Roberto Main. Jorge Solia protagonizó un despiste en la segunda vuelta, dañando
su unidad pero sin consecuencias físicas para el veterano piloto de Hernandarias.


Sin crecer ni disminuir (15 autos) el TC 850 volvió a ser “la categoría espectáculo” con su fragorosa
lucha por el liderazgo. Más emocionante la del sábado, que quedó para el vialense Román Fontana (autor
de la pole) el mejor para aplicar “el golpe de nocaut” en el último giro y el paranaense radicado en Santa
Fe Ramiro Albisu bajó al tercer escalón del podio al actual campeón Luciano Sendrós. La fecha
dominical tenía una serie en su programa, que fue para Albisu por apenas 194/1000 sobre Rodrigo
Miraglio. Sendrós arribó a 263 y Maxi Turano a 470. Cuatro “en una baldosa” con Fontana a apenas 689
ahí nomás. En la final dominical se fueron turnando los acosadores sin que ninguno pudiera con el verde
de Albisu, firme también en la cima de la fase regular. Otra vez fue Rodrigo escolta y tercero Fontana. En
esta ocasión arribaron cuatro en 850 milésimas de diferencia. Recordemos que este año los siete primeros
de la tabla disputarán la “Copa de Oro” a todo o nada en las última tres fechas.

 

La invitada Citröen Competición movilizó nueve “patitos feos” desde el sur de la provincia, utilizando
por primera vez el circuito de 2.595 metros (el mismo que usan todas menos el TPE 1600) sin que se
afecte el tradicional espectáculo que brindan en cualquier circuito que se presenten. Un auténtico acertijo,
un “pasame que te paso” interminable que mantuvo en vilo a los
espectadores, siendo en definitiva el sexto puntero diferente y el que cerró mejor el último circuito un
especialista, el excampeón Matías Buschiazzo. Para dar una idea de la paridad reinante, al joven de Gualeguaychú Ale Cusinato le terminó de armar el motor minutos antes de la final, tras haber abandonado
en la serie matutina, que ganara Exequiel Dodera. El autor de la pole que se tuvo que conformar con
entrar escolta. Jorge Bruzzoni completó el podio, negándole el privilegio a Nico Grauberger por solo 072.
Por último, la Fórmula Renault Entrerriana hizo doble final. En la primera se impuso Gabriel Trossero,
habiendo heredado la punta tras el abandono (motor) de Martín López que hizo el gasto. Al podio lo
completaron Germán Gieco y Lucas Orriaga. En la final que cerró el evento, el crespense Gieco logró
cruzar primero la línea con su Crespi, Con el parque mermado por roturas (7 máquinas) en esta final
también subió al podio Trossero y Orriaga, segundo y tercero respectivamente.


En síntesis, las cinco se volvieron a reunir y la FRE le puso la frutilla al postre. El preocupante momento
que están pasando las categorías provinciales no permitió ni siquiera poder confirmar la próxima doble
jornada, que sería en agosto en el Autódromo de Concordia.

 

 

Créditos: Alejandro Spizzirri