ANÁLISIS: VALEN Y AIXA, LA PRESENCIA FEMENINA - FORMULA NACIONAL

ANÁLISIS: VALEN Y AIXA, LA PRESENCIA FEMENINA - FORMULA NACIONAL

En todos los países con tradición automovilística se está dando una mayor presencia femenina en el ámbito de la competición. Por supuesto, nosotros también tenemos un resurgir, aunque más atenuado. Dentro de las pocas opciones que cuentan las jóvenes surgidas del karting o de otros zonales, encontramos dentro de los máximos exponentes de los monopostos a la Formula Nacional (FN) que corre junto con el TC2000. Este año la “marea rosa” contó con dos representantes, Valentina Funes y Aixa Franke.

Algo menos experiente, la oriunda de Lezama (los lectores la recordarán por el golpe en el Gálvez con un Top Race Junior) Valentina ingresó en agosto bajo la estructura del prócer de la Fórmula, el mendocino Juan Manuel Basco, que tradicionalmente le puso color amarillo a sus autos. Funes terminó el torneo en la posición 19 con 42 puntos, logrando su mejor ubicación en San Nicolás. Con el aval de su paso por el Top Race y su título (es ingeniera) pero admitiendo que está aún en etapa de aprendizaje, Aixa Franke pagó el durísimo “derecho de piso” que todo Fórmula le cobra a los novatos, a lo que le agregó desconocimiento de algunos circuitos. En rigor, Concepción del Uruguay fue novedoso para varios menos para el uruguayo Granzella que ya había empleado el 80 % del mismo compitiendo en la F3E, pero con un chasis Crespi que se comparta diferente al Tito de la FN.

Aixa también estuvo cobijada en un gran equipo, el Aimar Motorsports o sea fue compañera de equipo de Brian Massa y Mateo Polakovich, el único que el pasado domingo se bajaba del TC2000 Series para subirse al FN que lo esperaba listo en la calle de boxes. Es muy atractivo el color del número 10, con el rojo o mejor dicho fucsia del “Iron Dames” del ELMS que sin duda debe ser su gran motivación. Aixa y Valen muestran un excelente trato con la prensa, materia pendiente en muchos varones. Pero los elogios alcanzan apenas para un poco más.

Demuestran gran predisposición por aprender, tienen condiciones para llevar un auto tan rápido pero de mediana potencia como es un FN, aunque por ahora en las planillas y en los resultados no se refleje esa dedicación. Deberán continuar puliendo muchas cosas que solo se logran con rodaje. Tal vez en esas ganas de superarse resida la mayor virtud de las dos. ¿Y cómo se podría entonces calificar su labor en el 2022? Tenemos que ponernos en contexto. Para eso nada mejor que comparar la labor de otras féminas en las fórmulas promocionales del mundo y entonces veremos con meridiana claridad que ellas no desentonaron.

Exceptuando la FIA Women Series, que sin dudas se lleva gran parte de la “culpabilidad” de este hermoso resurgir de la mujer en la alta competición, ninguna dama ha logrado destacarse en los fórmulas. Es más, algunas como la uruguaya Maite Cáceres en la F4 estadounidense tuvieron que asimilar muchos golpes bajos, a tal punto que en la última final del año no pudo participar, por destrozar el Ligier-Honda en las prácticas por enésima vez en el año.

Otras incluso dejaron de participar, como la rusa Victoria Blokhina en la F4 italiana. En su “melliza” la ADAC F4 de Alemania, recién en las últimas competencias pudo asomar entre los puntos (novena) la protegida de Ferrari, la belga residente en España Maya Weug. En la Fórmula Regional Europea (FRECA) este año la emiratí Hamna Al-Qubaisi y la suiza Lena Bühler no sumaron punto alguno, a diferencia de la blonda francesa Lola Lovinfosse que durante el 2021 coleccionó el trofeo a la mejor dama de la categoría, pero no mucho más porque en los clasificadores, rara vez pudo “cruzar el Rubicón” del puesto 18, es decir muy poco, con el único atenuante de que siempre son 33 o más autos largando cada final.

Entre las fórmulas británicas, en la GB4 fue normal ver cuatro mujeres en la parrilla, con la simpática canadiense Megan Gilkes peleando mano a mano por los puestos de podio en más de una ocasión, aunque las sanciones por excesos – que en Europa abundan- la fueron “calmando”. De todas maneras, redondeando fue una de las mejores damas de las muchas que están buscando puntos para las “licencias” en la dura y empinada cuesta que tiene como cúspide a la F1.

Más cercade estas pampas, la norteamericana Aurelia Nobel tampoco se lució en la flamante F4 de Brasil, ahora acogida a todas las normas FIA con los mismos chasis Tatuus T-021 y motor Abarth de casi toda la “órbita” promocional de la entidad madre. Haber participado del primer año de este novedoso y exigente formato fue todo su mérito. Por último, de las demás chicas argentinas que participan en la F3 Metropolitana (la única que tiene cierto reconocimiento de la FIA, está en discusión si es mas bien, una F4) solamente la entrerriana Sofía Percara tuvo continuidad. Sofi no ha tenido un buen año. Es más, si lo comparamos planilla en mano con los anteriores, ha sido decepcionante, con solamente un octavo lugar para rescatar. Muchos accidentes, muchos chasis rotos, circunstancias estas que a la hora de salir a buscar sponsors tienen un alto precio.

Como anticipamos, la conclusión es que Valentina y Aixa deben seguir. Este es un deporte duro y exigente, que requiere preparación física y mental (ergo, un coach) y porqué no decirlo, también se podría agregar un nutricionista y un psicólogo deportivo al entorno básico de todo piloto de élite, como bien decía Jackie Stewart. Fácil no es, nadie les prometió un camino de rosas en el largo periplo que les queda hasta poder llegar a ser una Ianina Zanazzi o una Dora Bavio, aquella empleada pública que en los años ‘70 se dio el gusto de largar en las rutas, carreras contra las grandes estrellas del momento.

Toca seguir aprendiendo y desde el modesto espacio de esta columna, seguir apoyando a todas las chicas que, como Funes y Franke, al menos lo intentan.

 

Texto y fotos de Alejandro Spizzirri