Ignazio Giunti, la promesa que fue víctima de la irresponsabilidad

Ignazio Giunti, la promesa que fue víctima de la irresponsabilidad

Se esperaba un futuro brillante para el italiano, era la promesa del automovilismo. En 1970 se convirtío en piloto de Ferrari. Había ganado en Sebring, dándole el único triunfo en el año al cavallino.

  Ignazio Giunti había nacido en Roma el 30 de Agosto de 1941 y  en 1961 se dedicó al automovilismo con un Alfa Romeo Giuletta TI y ganó el Rally delle Dolomiti. En 1966 participa por primera vez en las 24 Horas de Le Mans con un ASA RB 613 1.290 cm3 nº 61 que comparte con Spartaco Dini.  La temporada siguiente es campeón de Europa de Montaña 1967 en categoría Turismo grupo 2 (con Alfa Romeo GTA 1.600).

El año 1968 comienza mal para Giunti, que sufre un accidente en Daytona, resultando con heridas en el rostro y un brazo. Más tarde en NürburgRing, Giunti/Galli fichan en 5ª posición. La temporada siguiente, y siempre con un Alfa T33, conquistará Giunti la Ronde Cévenole en 1969.

Sus triunfos  fueron en las 12 Horas de Sebring,en las Nueve Horas de Kyalami , fue 2º en los 1.000 Km de Monza, 3º en la Targa Florio y 3º en las 6 Horas de Watkins Glen, además de 4º en el Grand Prix de Bélgica (en su debut de fórmula l).

 

En los 1.000 Km de Monza 1970, Giunti consigue el segundo mejor tiempo de vuelta de la carrera (1 mn 25,9 s) con el 512S nº 3, sólo una décima de segundo. Pero Ignazio no fue el único protagonista, puesto que su nº 3 lo compartía con Chris Amon y con Nino Vaccarella. Sin embargo Giunti fue el más rápido de los tres, por lo que en “L’Automobile” se le nombraba  “de lejos el mejor de la nouvelle vague italiana”.

En Fórmula I, Ignazio debuta en el Grand Prix de Bélgica 1970, donde se clasifica 4º tras el BRM de Rodríguez,  el March de Amon (1,1 s detrás) y el Matra de Beltoise. Es luego 14º en Francia, 7º en Austria y abandona en Italia.

Pero todos estos logros se vieron hecho trizas  el domingo 10 de Enero de 1971, durante la clasificación provisional, en la prueba Mil Kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en el circuito 15, cuando el Maltra conducido por Beltoise se queda sin nafta,e increiblemente el piloto decide bajarse y empujar su unidad. A su vez la carrera continuaba, cuando oye llegar a los Ferrari, se detiene, pensando que tienen espacio para pasar por uno u otro lado.

El voluminoso 512M de Parkes, a unos 230 Km/h y acelerando, escoge la izquierda. Giunti, inmediatamente detrás en su prototipo,se apresta a abordarlo por la derecha cuando se topa con el Matra, y la aleta derecha del Ferrari embiste el costado izquierdo de la cola del Matra.

Así fue como frente a boxes se vió el horrible escenario provocado por la injustificable actuación de Beltoise, quien con varias deficiencias fisicas de accidentes del pasado intentaba empujar el Matra a través de los 500 metros que lo separaban de los boxes. Inentendible.

Frente al resultado de semejante acto irresponsable, la ira se apoderó hasta de los periodistas extranjeros, como Tony Rudlin, que quiso agarrar a trompadas a Beltoise. Finalmente un integrante de Ferrari lo logró y el frances se llevo dos golpes en el rostro. Como prevención frente a la indignación del público, la policia lo llevó a prestar declaración.

Beltoise resultó ileso de milagro ,fue  acusado de imprudencia, se le retiró la licencia preventivamente, a expensas de lo que resolvieran los tribunales argentinos; no obstante, la FIA se la devolvió para el Grand Prix de España, celebrado en Montjuich en Abril . 

¿Porque no fue más dura la sanción? Simplemente debido a la negligencia de los comisarios deportivos, quienes no advirtieron del riesgo, no solo frente a la ocurrencia de este acto peligroso, sino que lo mismo había ocurrido minuto antes con otro piloto ( sin consecuencias trágicas) y tampoco fue marcado como un peligro potencial en pista.

 A los 29 años. Ignacio Giunti era un serio candidato a ser estrella del automovilismo, pero se fue en un accidente estúpido y cruel, totalmente incompresible .

 

 

Foto: Archivo Sergio Sultani, de “Auto Club” y de “L’Automobile”