NASCAR: OTRA MIRADA DETRÁS DEL “MILAGRO” DE RYAN NEWMAN

El gran circo de las carreras más populares de América ya está listo para salir a pista en Las Vegas, que es otro clásico óvalo de extensión “intermedia”, una milla y media (2, 41 km) y al momento de escribir estas líneas quedaban solamente 242 entradas disponibles de las 80.000 puestas a la venta.


Sin embargo, los argentinos todavía nos seguimos preguntando ¿Cómo es posible que Ryan Newman haya salido caminando del Halifax Medical Center cuatro días después de semejante palo?


La pérdida de control y el auto cruzado que es embestido son casi marca registrada de la NASCAR, pero no el vuelo que hizo el auto del Roush Fenway Racing, que terminó desintegrado y dándole trabajo a los bomberos para aplacar las llamas.
La primera conclusión fue obvia, el equipo de rescate tiene una rapidez envidiable y se maneja con un precisión de otro mundo. Pero además, quedó comprobado que el máximo orgullo de la categoría, que es la solidez de su coches, no es un mito.


Y esa jaula que tanto ponderamos recibe el nombre de “Celda de supervivencia” que es ni más ni menos,la estructura tubular que ha imitado nuestro Turismo de Carretera. No vamos a descubrir nada sobre la eficiencia de este recurso, pero sí queremos destacar algo que se conoció a partir de este accidente, como fue el refuerzo en la composición de la jaula con tres barras, una superior paralela a la ya existente en lo que sería el techo de cada auto y las dos restantes parantes transversales, con fijado en los caños inferiores es decir cercanos en su base al “piso”, propuesta por el propio Newman en el 2012.

Paradójicamente, la denominada “barra Newman” terminó salvándole la vida a quien la promovió. Pero lo más destacable de ello es que significa que en la dirigencia de la NASCAR sabe escuchar, además de los ingenieros y propietarios de equipos, la voz de los pilotos que son en definitiva los grandes protagonistas de este extenso campeonato.


Esto último es lo que más nos asombra, algo impensable en estos pagos. Y no estamos hablando de un fenómeno de masas deportivo solamente porque estaríamos reduciendo la mirada sobre este verdadero monstruo que es la NASCAR en cuanto a fenómeno social, empresarial, turístico, económico, etc.


Para no saturarlos con tantos números vamos a contarles que el Hendrix Motorsports tiene, por ejemplo, sus instalaciones a apenas 200 metros de la entrada principal del Charlotte Internarional Speedway. Los equipos suelen tenes talleres de más de 1.400 metros cuadrados, con pisos encerados y galerías de más de 400 metros de largo.


Bajo el mismo techo se preparan unos 30 autos, a razón de tres por cada piloto. No, no es solamente porque previenen una gran “piña”... es que el auto a emplear en cada tipo de óvalo (cortos, medianos y largos) es ligeramente distinto, tienen diferentes especificaciones para poder alcanzar más rápido la puesta a punto.


En el hall del frente suelen exhibir orgullosamente sus autos campeones. Y también el estado original (intacto) de uno de sus coches tras un accidente, para que se pueda apreciar la rigidez de su estructura. La protección lateral que hace unos años incorporó nuestro TC (luego de la trágica carambola de Balcarce que costara la vida de Guido Falaschi) lleva más de dos décadas de vigencia en la categoría que estamos repasando a vuelo de pájaro.

Para contener el monstruoso empuje del potente V8 de casi seis litros de cilindrada, se necesita una jaula de acero que soporte los casi 1.500 kilos de peso total, de los cuales 44 corresponden a los  neumáticos de 27,5 x 12 x 15 pulgadas.


Siempre hablando de la división mayor, la Cup Series que llevan el nombre de una bebida energizante, este V8 eroga 850 HP a 9000 RPM lo que multiplicado por el rodado quiere decir que en las rectas de los circuitos largos pueden llegar a alcanzar los 320 km/h.La segunda división (Xfinity Series) también emplea V8 a inyección electrónica pero con 100 HP menos.
Y en la Truck Series (camionetas) la potencia está limitada por brida a 700 HP. En todos los casos, como el nombre de la categoría lo indica (NASCAR quiere decir Asociación Nacional de Autos de producción) la idea es acercar los modelos de calle que los norteamericanos pueden adquirir en cualquier punto de la gran nación, al mundo de las competencias. Ni más ni menos que lo que hace el Turismo Nacional en Argentina.Por supuesto, se trata de una “caparazón” de chapa de acero calibre 24 (0,62 mm de espesor) colocada sobre cada estructura, con la forma exterior de un Toyota Camry, un Chevrolet Camaro, un Ford Fusion,etc.


Y este pequeño detalle que no queremos dejar pasar para terminar este repaso. Cada equipo cuenta con las plantillas y los gálibos para cercionarse de cumplir el riguroso reglamento en cuanto a las formas, trocha,distancia ente ejes y altura. En la técnica es todo un espectáculo la rapidez con que se realizan las mediciones pues cada plantilla tiene un color determinado, lo que hace imposible confundirse y se puede observar desde lejos cuál es la tarea que se está llevando a cabo.

No, no vamos a empezar con las comparaciones con las categorías argentinas. El objetivo de esta nota era explicar cómo hicieron a lo largo de 72 años los popes de la NASCAR para llegar a ser lo que ellos mismos denominan (con esa cuota de orgullo tan propia de los yanquis) “la categoría más segura del mundo”.


Si les interesa leer más del NASCAR escriban que la seguimos en otra nota.

 

 

Foto: NASCAR

 

 

GRAN CARRERA 1 DE GIORGIO, EN UN SÁBADO TRISTE EN SPA

Giorgio Carrara tuvo una excelente primera carrera de FIA Fórmula 3 en Spa Francorchamps, terminando 16to luego de quedar retrasado tras la primera curva. Su gran ritmo le permitió pasar autos hasta las vueltas finales, dejando una notable imagen en el equipo. Por la tarde, un grave accidente en la carrera de FIA Fórmula 2, tuvo un desenlace trágico con la muerte de Anthoine Hubert, que enluta a todo el mundo motor.