EN BUSCA DE UN FUTURO PARA COLAPINTO

EN  BUSCA  DE  UN  FUTURO  PARA  COLAPINTO

En esta nota vamos a analizar el presente de Franco con la mesura que nos caracteriza. Vamos a distribuir todas las cartas sobre la mesa y ver cada una de las posibilidades. El tiempo dirá que tan acertados estuvimos.

Nota para coleccionar, que le dicen. Tenemos en este lado de la mesa a María Catarineu, la voz cantante en español (es madrileña) de Bullet Sports Management, la empresa formadora de talentos que es dueña de los derechos sobre Colapinto. Tengamos en cuenta este pequeño detalle, porque ellos descubrieron un “filón de oro” un “diamante en bruto” y nadie cede así nomás esos derechos adquiridos. Han invertido en Franco y lógicamente no lo van a soltar hasta que un equipo de F1 responda a sus intereses.

 

María y su socio-gerente han viajado a Argentina en busca del apoyo que Franco necesita para sentarse en una “butaca top” de la F3 de la FIA, esto es, la telonera que acompaña en nueve GP al

año a la F2 y a la categoría reina. Pero han viajado a un país en ruinas, con severas restricciones para “exportar” dólares. Han aterrizado en el mismo país donde Oscar Larrauri supo mendigar por varios escritorios sin suerte. Y eso que era otro contexto, las empresas no estaban tan “ahorcadas” como en la actualidad. Ni bien Colapinto y Catarineu pusieron un pie en Ezeiza se desató la gran polémica de estos días: ¿Debe el Estado nacional subvencionar la campaña de Franco en Europa? ¿O deberían ser el ACA y la ACTC? Por otra parte ¿Hay en Argentina empresas multinacionales capaces de contar con posibilidades de transferir recursos eludiendo las restricciones? La respuesta es sí, pero habría que ver si están interesadas en invertir en la formación de un piloto con cierta probabilidad de llegar a la F1. En su momento, cuando Agustín Canapino incursionó en la IMSA tuvo mucho apoyo privado, lo que demuestra que empresas tenemos. Sin ir más lejos. una de golosinas y galletitas que se mudó a Brasil y otra que ya se expandió sus servicios de logística a toda América Latina. Citamos dos, nada más para responder la pregunta. Empresas hay, ni hablar de las automotrices y de autopartes.

 

Ahora bien, el enfoque que ha hecho Bullet Sport Management sobre el futuro de Franco es muy lógico. Si bien Catarineu asegura que “hay dos escuadras de F1” que preguntaron para fichar al pilarense, no ofrece mayores datos. Lo que a buen entendedor significa que no se lo van a regalar. La idea es buena, que llegue a la F1 sin las manos atadas. ¿Qué significa esto? Que entrar a un programa de reclutamiento (lo comprobamos hasta el hartazgo con Red Bull) NO garantiza de ninguna manera que un piloto llegará a la F1. Tengamos presente los casos de Gasly, el “alumno llorón” de RB que reclama un mejor asiento, el caso Piastri que tuvo que dirimirse en los estrados judiciales o el reciente rumor de que Mick Schumacher dejará de pertenecer al Ferrari Driver Academy. El futuro de Mick está lejos de la F1, probablemente lo iban a ubicar en el prototipo (Hypercar) que Ferrari está ensayando desde julio para ingresar al WEC en el 2023. No es ninguna ofensa, su padre supo conducir el Mercedes plateado antes de debutar en F1, pero Mick tiene otros planes y quiere desatarse las manos.

 

Hemos visto deambular a Colapinto por varios programas de la capital del país, en las que ha dejado en claro que desea continuar en los monopostos (es decir no renuncia a su sueño de F1) y él viene de las pruebas de fin de temporada con un equipo que conoce muy bien, el MP Motorsports de los  Países Bajos, escuadra que tiene participación en todas las categorías promocionales de Europa, desde la F4 española a la F2. MP ha proyectado muchísimos pilotos y la prueba contundente es que acaba de coronar al brasileño Felipe Drugovich en la FIA F2. Convengamos que no es el Prema, no es el Trident (equipos top italianos) o el francés ART GP que coronó este año a Victor Martins, pero es una escuadra “top five” digamos. Este año cobijó al brasileño Caio Collet, viejo rival de Colapinto desde la Toyota Series asiática (un F3 con motor de esa marca) que es un protegido de Alpine y apenas terminó octavo, o sea UN puesto delante de Franco en el campeonato 2022. Collet ganó dos “Sprint races” como Colapinto, y tampoco pudo ganar una final dominical. Insistimos, la FIA F3 es muy difícil. Han sido 11 ganadores diferentes en 18 carreras, 7 “polesiters” distintos en 9 pruebas de clasificación y al podio accedieron 18 pilotos de los 30 que largan cada final. En Europa hay miles de sueños en marcha, similares al de Colapinto y tal vez con mayor presupuesto. Bullet ha conseguido hasta ahora el apoyo para que Franco llegue hasta aquí y está dando un claro mensaje a los argentinos: “Con los sponsors que le podamos conseguir en Europa no alcanza”

 

Europa se maneja así, el automovilismo es uno de los negocios más redituables en este momento y cuando un talento pone el pie en el Viejo Continente sabe muy bien que hay dos grandes posibilidades. Se consigue el apoyo y sigue buscando llegar a la F1 o continúa su campaña en el Endurance, donde puede ser piloto profesional, una opción de la que Franco ya expresó su negativa: “Porque en el Endurance se depende de muchísimos factores, es más un trabajo de equipo que un logro individual, por ahora no me interesa” (con increíble madurez a pesar de su juventud) tras su paso por el equipo ruso G-Drive en la European Le Mans Series 2021. Vamos a citar un ejemplo. El británico Josh Skelton está teniendo una muy buena campaña en la ELMS, tras haber sido en el 2020 compañero de equipo de Nicolás Varrone en la F3 británica, hoy llamada GB3. Ya no pena buscando sponsors, pero ha renunciado (como Varrone) a su sueño de F1.

 

Días decisivos para Colapinto, crucemos los dedos para que María Catarineu no se haya ido del país, al momento de escribir estas líneas,  solamente con promesas.



Escribe: Alejandro Spizzirri

Foto de página oficial de la categoría