DOS PODIOS CON UN ARGENTINO, EN SENDAS CARRERAS

DOS PODIOS CON UN ARGENTINO, EN SENDAS CARRERAS

Coincidieron en un mismo fin de semana dos carreras de Endurance en el Viejo Mundo, con participación argentina. 

Franco Colapinto estuvo en lo más alto del podio de las “4 horas de Le Castellet” por la European Le Mans Series (ELMS) en tanto que Néstor Girolami fue tercero en su clase (TCR) en una de las carreras emblemáticas de la especialidad, las 24 horas de Nurburgring en el mítico “Nordschleife” alemán. Un día antes, también en el Paul Ricard (2h) en la categoría Le Mans Cup (LMP3) Nicolás Varrone desertó prematuramente ante un incidente de su compañero de butaca, el alemán Alex Matschull, con el Duqueine del Rinaldi Motorsport.

 

Colapinto tuvo una destacada labor, con un cambio radical de estrategia que hizo el G-Drive, hacer antes la parada “larga” una variante que lo mantuvo por espacio de una hora y media al comando del Aurus naranja y negro. Había recibido la posta de Román Rusinov, que se esmeró por no ceder el segundo lugar tras perder la punta con el otrora dominante trío del WRT que llevaba ocho carreras al hilo. Con Robert Kubica al volante, la anteúltima entrada a repostar coincidió con un FCY por un auto que se prendió fuego. Colapinto quedó octavo y entregó el auto al neerlandés Nyck De Vries en quinto lugar. Kubica quedó retrasado perdiendo toda posibilidad de podio. 

 

Extraordinario, de cuarto a ganador. Con una perfecta conjunción con el auto, De Vries (autor de la pole) fue sobrepasando a los que lo precedían con autoridad, hasta conquistar la punta a falta de 20 minutos nada más. El equipo belga WRT se quedó sin invicto, el festejo del G-Drive fue eufórico – foto de portada - a pesar de la penalización al otro Aurus que lo relegó al séptimo lugar en gran remontada. El joven de Pilar fue entrevistado por la TV oficial de la ELMS y subió a lo más alto del podio. En la LMP3 la pelea fue enorme como siempre, prevaleciendo el equipo DKR con el binomio Laurens Horr - Jean Philippe Dayraut.

 

Por su parte, Ferrari volvió al triunfo en la GTE con su equipo satélite Iron Linx.  Los italianos Cressoni y Mastronardi, con el español Miguel Molina, fueron los conductores . La italiana Manuela Gostner cumplía una gran tarea, entregó  el Ferrari 488 en sexta colocación pero el suizo Frey tuvo un roce con el Porsche 911 de Fassbender (otro de los candidatos) y el trío debió retirarse de la competencia al no poder reparar la suspensión dañada. Un gran domingo para los amantes de los prototipos. Para resumir: cumplidas tres horas, los LMP2 habían llegado a los 2000 sobrepasos, los LMP3 345 y los GTE 152. La televisación es muy buena, Paul Ricard con la larga recta del Mistral sin chicanas, es otra cosa. La curva posterior a la larga recta corta la respiración. Aburrirse es imposible.



GIROLAMI, TERCERO EN “EL INFIERNO VERDE”

 

Intentar resumir en pocas líneas lo que significan las “24 h de Nurburgring” es tarea ímproba. Solamente las 24h de Le Mans podría hacerle sombra a este inefable fin de semana, que congregó a 121 equipos, casi 300 pilotos y todo ese suspenso del circuito más difícil del mundo, con sus 144 curvas en poco más de 25 km a las que hubo que adicionar la niebla y una sucesión de chaparrones que parecieron interminables. De entrada nomás, el inicio se pospuso por la niebla y una vez largada, se hizo presente la lluvia, dándole un toque dramático con una seguidilla de despistes al anochecer que obligaron a la bandera roja tras casi 4 horas de competencia. Se esperó hasta el amanecer (3:30 hora argentina) pero no mejoraron las condiciones hasta el mediodía en los montes Eiffel, resultando una edición muy “sui géneris” de las 24 h… pero lo poco visto ¡Qué espectáculo, señoras y señores!

 

La plataforma digital nurburgring.tv ofreció varias cámaras de a bordo para elegir además de la transmisión oficial, muy rica en información en pantalla. Por más que en los dos últimos años sea una carrera de GT con diferentes clases de Turismo y hasta una insólita clase “retro” donde vimos un Opel Manta por ejemplo, o un Dacia Logan que fue blanco de todas las chanzas, esta es una carrera singular. El lector seguro quiere leer si los autos volaban en el “Flugplazt” y no… Esta prueba se corre en la variante más larga posible, que hace todo el circuito nuevo (al sur) y enlaza al viejo (norte) justo antes de lo que sería el retome a la recta principal, pasando por el emblemático “Karusell” la horquilla peraltada en la parte alta del circuito.

 

Ver a los expertos como Kevin Estre al comando del Porsche amarillo superar rezagados apelando a los pianos sin piedad a 200 km/h es algo que no se puede expresar con palabras. Entre medio de esa jungla de autos de Turismo de toda clase, el cordobés de Isla Verde, Néstor Girolami hizo un decoroso papel con el Honda Civic semioficial que compartió con Fogel, Tozt y el consagrado Thiago Monteiro. El “Bebu” se dio el gusto de debutar con podio (3º en su clase, TCR) que tiene mucho mérito si consideramos las condiciones de la pista, que nunca estuvo del todo seca. Incluso, en la primera vuelta ya estaba lloviendo en la zona del “Adenauer Forst” (puente) mientras que en otros sectores perduraba la típica humedad de la niebla. No fue nada sencillo, pese a las opciones disponibles de neumáticos intermedios y para lluvia. ¡Un error puede costar quedar a decenas de kilómetros de los boxes! En definitiva, ganó el Porsche 911 del Manthey Racing, con el trío Estre, Cairoli y Christensen. El “cuarteto” del Bebu largó 57º en la general y llegó 43º, dos puestos antes que el cuatrinomio femenino Pippa Mann- Christine Nielsen- Carrie Shreiner- Celia Martin (Audi R8 LMS) que totalizó 52 giros, uno menos que el Honda y 7 menos que el ganador.

 

Para los que deseen el clasificador oficial y clase por clase, puede consultar en la página 24h-rennen.de (Curiosidad: la planilla dice que Bebu está residiendo en la República Checa).



UN SEÑORITO INGLÉS DOMINA EN LA F4 ITALIANA

Cuando a principios de año vimos al oriundo de Essex, Oliver Bearman, anotado en la F4 italiana luego de su buen paso por la F3 Británica, no comprendíamos el “retroceso” pero tras este fin de semana en Misano, quedó en claro que la F4 con motores Abarth le otorga más trascendencia a su campaña. El “Marco Simoncelli” es un buen circuito, con apropiadas medidas de seguridad pero se vieron carreras apenas discretas, apenas sazonadas con unos pocos incidentes propios de los novatos. Además de “Ollie” el fin de semana en las cercanías del mar Adriático dejó como saldo la mejor labor del colombiano Sebastián Montoya, hijo de Juan Pablo. El punto en contra fue la ausencia de valores que habían descollado en la primera fecha, como el alemán Tim Tramnitz o el ruso Vlad Lomko, entre otros. 

 

Desde la pole, el italiano Leonardo Fornaroli (del equipo Iron Lykx) dominó la primera carrera, quedando Bearman escolta a poco menos de 2 segundos y tercera Hamda Al Qubaisi, la primera dama en subir al podio en esta categoría. La emiratí soportó duro asedio, desde el principio por Nikita Bedrin y al final del alemán Jonas Ried. Montoya, que se había quedado parado en el cajón 2, pudo escalar hasta entrar sexto. El que no pudo entrar entre los diez que suman fue Lorenzo Patrese, undécimo en la hilera. A la tarde, casi con el sol cayendo y con 3 grados menos de temperatura (26) se disputó la segunda final. Nuevamente Bearman (pole) y Fornaroli quedaron frente a frente, aunque la lucha fue apenas hasta el paso por la “ese” para luego mantener a raya al italiano. El francés Sami Meguetounif (R-Ace GP) fue la grata revelación del fin de semana, circulando cuarto y arribando sexto en esta final que fue la consagratoria para Montoya, verdugo de Fornaroli hacia el epílogo, subiendo al podio como para despejar toda duda sobre sus condiciones.

 

El aguerrido piloto ruso Smal, cuarto desquitándose de la penalización de la mañana que lo había dejado noveno y Patrese esta vez sí, décimo, aunque nuevamente atrapado por el pelotón. Al Qubaisi circulaba sexta cuando recibió un toque que la dejó vigésima. El colombiano Nicolás Baptiste octavo en su primer buen resultado. Al día siguiente pareció una continuidad de aquella, la tercera final. La “F4 Italian” no hace grilla invertida, por lo que el británico del Van Amestorf Racing volvió a largar adelante y Fornaroli siete metros detrás. Tercero Montoya y cuarto Smal haciendo una persecución tranquila, tratando de cosechar puntos. El espectáculo fueron los “dúos” que se formaron detrás del cuarteto de punta. Nuevamente el francés Meguetounif fue el “vencedor” de la “otra” carrera, la del pelotón que se fue dispersando en dúos. Esta vez Hamda Al Qubaisi se defendió mejor, retrocediendo hasta el noveno lugar hasta encontrarse con Lorenzo Patrese, que no encontró modo de mejorar su décima colocación.

 

Doblete de Bearman (VAR) nuevo podio de Montoya (3º) y la mejor labor de la belga Maya Weug (Ferrari Junior Academy) hasta el presente, duodécima. Maya había entrado 13º en la primera carrera y 25º entre 29 en la segunda. Lo curioso de estas finales fue la casi nula existencia de despistes o incidentes, tal vez una consecuencia directa de las abundantes camas de arena que tiene este trazado. Solo en esta final hubo una entrada de AS, situación que suele ocasionar cambios de posiciones. En cuanto al paraguayo Joshua Duerksen, no está en un buen momento. Fue superado por el mexicano Erick Zuñiga, su compañero de equipo (Mueckle Motorsport) team alemán en el que está claro el favoritismo hacia Jonas Reid. El regreso al campeonato alemán (ADAC F4) tendrá la última palabra sobre su campaña 2021. El torneo italiano marcha así, cumplidas dos fechas (seis carreras): Ollie Bearman 82, Tim Tramnitz 68, Leo Fornaroli 62, Kiril Smal 54, Seb Montoya 48. Hamda marcha décima con 15 unidades. La próxima será en Vallelunga, 26 y 27 de este mes.



Escribe: Alejandro Spizzirri

Foto: página oficial del ELMS Championship