VAN CULMINANDO LOS CAMPEONATOS DE LAS FORMULAS FIA

VAN CULMINANDO LOS CAMPEONATOS DE LAS FORMULAS FIA

El pasado fin de semana consagró dos campeones y afianzó a otros dos candidatos a la corona. Kaylen Frederick se alzó con le cetro de F3 británica, Jonny Edgar con el de la F4 alemana, en tanto que el neerlandés Kas Haverkort hizo todo perfecto en la F4 española.

El candidato que falta es Victor Martins (F. Renault Eurocup) que está a un paso de hacer suyo el codiciado garlardón. Los españoles cierran en Barcelona y la Eurocup lo hace en el Paul Ricard, pero mejor repasemos uno por uno.

OTRO PODIO DE COLAPINTO EN LA F. RENAULT EUROCUP

Colapinto tuvo dos finales diferentes, a pesar de los resultados en las clasificaciones. Cuarto en la del sábado, arribando en la misma colocación en la que partió, pero conteniendo al otro piloto del ART Grand Prix, Paul Aron. Promediando la carrera que dominó de semáforo a bandera el brasileño Caio Collet, el estonio Aron se enredó en una disputa con el francés Hadrien David (como Collet, con los colores de la Renault Academy) lo que le facilitó la tarea al argentino.Ni con el “rejunte” del A.S. pudieron hacerle sombra a Collet. Martins se dedicó a conservar el segundo lugar y Alex Quinn el tercero. Un recargo de diez segundos a David proyectó a Lorenzo Colombo al quinto lugar, en la que hasta ese sábado era la mejor actuación del italiano pues fue superando a todo un trencito hasta encabezarlo. Collet se ponía 11 puntos en el campeonato pues también se llevaba el plus que otorga el récord de vuelta.

Hockenheim pese a las agudas curvas sigue siendo un circuito muy veloz y Colombo tenía una espina clavada desde Imola. Con lo justo por 23 milésimas logró la pole a la mañana del domingo y por la tarde sorprendió al concentrarse como nunca, punteando desde el semáforo al banderazo. Parece ser que esos pequeños errores fueron parte del aprendizaje. Colapinto (cajón 5) movió mejor en esta oportunidad y desde la primera vuelta dio la impresión de que podría contener a su compañero de equipo David, al que intentaba acosar Paul Aron. A este lo perseguía Collet. Escapado Colombo del escolta Martins, el líder del certamen solo tenía que controlar que el argentino no se le acerque. Aron con un despiste le dejó la vía libre a Collet que continuó escalando en tanto Franco comenzó a padecer el acoso de Quinn.

Los abandonos favorecieron a esta dupla. Primero se quedó David por una falla hidráulica en la suspensión, posteriormente fue Collet el que se detuvo en la horquilla del “Motodrom” por lo que la pelea por el podio quedó entre el británico y Colapinto. Recién en la vuelta 17, a dos del final tuvo un poco de aire Franco cuando el negro y blanco de Quinn aflojó. Esto fue a grandes rasgos lo visto en una segunda final muy entretenida, donde no faltaron toques, despistes y entrada de A.S. entre los cuales sobresale un joven francés muy cerebral para alcanzar otro segundo puesto y mover de “hazaña” a “utopía” las chances del paulista Collet.

Queda solamente una cita más, este mismo fin de semana en el Paul Ricard de Francia, donde Martins seguramente hará valer los 44 puntos de ventaja que le lleva a Collet. Le bastaría con entrar sexto en alguna de las dos finales, aún en el caso de que el brasilero gane las dos.

OTRO TRIPLETE DE HAVERKORT QUE ESTÁ A UN PASO DE LA CORONA

En el renovado Jarama se corrió la anteúltima del certamen español de F4, las tres ganadas por el neerlandés Kas Haverkort que se colocó en la antesala del título. Tal vez la mayor novedad de esta fecha fue que la suiza Lena Bühler acompañaba en la primera fila de la grilla al ganador en las tres finales, aunque solo pudo finalizar una de las mismas, en el P16. La lluvia nocturna se ensañó con la categoría, que si bien no corrió propiamente bajo agua, tuvo que sortear el piso mojado con sectores con charcos que obligó a utilizar neumáticos con dibujo.

En todas largó adelante Haverkort he hizo largadas perfectas, escapándose del pelotón. La primera fue tal vez la más lineal, con pocos sobrepasos y el habitual “concierto” del MP Motorsport que alista la friolera de seis máquinas, entre ellas la del campeón. Por eso es que en la F4 Spain 2020 vimos varias veces (foto de portada) a los autos negro-anaranjados entre los primeros de la larga hilera. Esta vez el “osado” que quiso copiarle el ritmo a Kas fue Josh Dufek, pero el checo se conformó con la segunda colocación al ver que era muy difícil seguir la huella del neerlandés. El español Mari Boyá (único que podría alcanzar en la tabla a Haverkort si ganaba todas las finales que quedan) finalizó tercero no sin antes tener que pelear contra los dos del Drivex, Pallot y la Bühler que fue resignando posiciones.

La segunda es la “carrera corta” a 18 giros que fue más corta que nunca por una salida de pista, que obligó a una segunda entrada del A.S. dándose por concluída la prueba a falta de un giro. La lluvia paró justo en el momento de largar. Nuevamente fue Dufek el que prevaleció sobre el trencito interminable e inútilmente trató de darle caza a Haverkort. En algunos sectores la visibilidad era escasa, lo que le otorgó cierto dramatismo a esta final, corta y feliz para Kas pero no para Boya, que marchaba quinto cuando un toque lo dejó muy atrás (14) y en el poco tiempo restante solamente pudo sobrepasar a tres rivales. Campeonato en bandeja para Haverkort. Otro neerlandés subió al podio, Thomas Ten Brinke, tercero. Lena dejó el cajón 2 vacío. Una falla eléctrica la detuvo en la vuelta previa.

La tercera se largó ese mismo sábado debido a que el Jarama compartía la fecha con otras categorías de Turismo. Haverkort hace siempre una primera vuelta impecable y eso lo aleja del resto, que lo ve de cerca apenas un par de vueltas. Para colmo esta final fue “remendada” en tres ocasiones por los despistes. Primero entró el A.S. por el toque entre Alejandro García y el marroquí Suleiman Zanfari. El español salió de la cama pero tuvo que parar a cambiar de trompa.

A Boyá lo perjudicó el segundo A.S. (despiste de Lorenzo Fluxá) cuando se encontraba tercero descontándole a Ten Brinke. El mallorquín tiene algo por mejorar, que es el relanzado cuando se apagan las luces de giro del A.S. indicando el reinicio. Durante todo el año este primer paso por la recta principal no le salió bien. En este caso cayó al quinto lugar y en las pocas vueltas que restaban no se pudo recuperar. Tercero el suizo Oliver Goethe, cuarto Boya cuyo sueño ya mutaba en utopía. Bühler se fue afuera cuando marchaba novena y en otra curva se despistaba Bordás. Fue bandera roja y final anticipado a falta de una vuelta.

En síntesis, con alzarse con las pruebas de clasificación en Barcelona este sábado, Haverkort habrá logrado el título, por lo que para la prensa ya es el campeón, más allá de un mero asunto matemático. Mari Boya – hay que decirlo - no está para las hazañas.

UN FINAL POLÉMICO Y AJUSTADO EN LA F4 ALEMANA

Sin temor al equívoco, la mejor de las definiciones del pasado fin de semana se dio en el Motorsport Arena de Oschersleben con la ADAC F4. Pudo terminar en un papelón, por lo ocurrido en la primera final. Pero se hizo justicia y en la tercera, que era a todo o nada, el segundo lugar del británico Jonny Edgar lo consagró con todas las de ley. Dos puntos separaron al campeón del sub tras 21 finales, eso lo dice todo. Mejor veamos lo que ocurrió.

A pesar las veloces prácticas con Victor Bernier a la cabeza, los “premios Pirelli” a las poles se las repartieron Edgar y Crawford. La batalla fue directa, con Edgar a la cabeza siendo alcanzado por el estadounidense que era más veloz pero no encontraba el “hueco” para el sobrepaso. Esta atrapante batalla terminó mal a la salida de una “ese” cuando entraron muy cerca uno del otro a toda velocidad y el neumático trasero del Tatuus de Edgar tomó contacto con el filoso borde del alerón delantero de Crawford, que se dobló pero no se rompió. El roce fue leve pero suficiente para desinflar la goma. Edgar perdió velocidad y entró a a boxes, entre las adustas miradas del equipo VAR. Crawford se anotó la cuarta victoria del año y pasó al frente del torneo ante la nula suma del británico (duodécimo).

Jak tenía la pole de la segunda carrera. Edgar tuvo un escollo para perseguirlo, Oliver Bearman se le anticipó en la largada y a Jonny le costó mucho superarlo. Cuando lo logró, tenía que recortar dos segundos y medio al escapado Crawford, lo que logró. Sin embargo llegado a la cola de su compañero de equipo, se cuidó de todo roce indudablemente obedeciendo las órdenes del Van Amersfoort Racing (VAR) que no quería que se le escape por quinta vez consecutiva el título de equipos, que lograría con este 1-2. En la tabla de los pilotos, esta sexta victoria de Crawford significaba escaparse 9 puntos en la cima de la tabla, a falta de una sola final. Fue una final hermosa, con muchas batallas que aquí no citamos, por ejemplo el tercer lugar de Bearman (US Racing) delante del trencito que no se perdonó una, quedando Tim Tramnitz octavo lo que lo habilitaba para partir adelante en la tercera final del evento (grilla invertida) que sería la última del año.

Sol de a ratos en Oschersleben, en una época que suele nevar. El “clima” era tenso en la grilla, con Edgar en el cajón 7 y Crawford en el 8. Como todo el año, la cadena Sport 1 transmitió en directo y por las redes sociales. Tramnitz ya había ganado el trofeo al mejor novato en la carrera anterior, cuando un despiste lo dejara 14 (último) y remontara hasta el octavo lugar. Esta final era la gran oportunidad de ganar, la materia que tenía pendiente. Estuvo en punta varias veces pero su inexperiencia le jugaba malas pasadas. Esta vez estuvo impecable. En la largada, Edgar se movió mejor, se puso quinto detrás de Duerksen (que largaba segundo) y en áspera maniobra al final de la recta opuesta lo dejó atrás. Cuarto en el primer paso, el británico fue por más. El cauteloso Crawford todavía ganaba por dos puntos el torneo con su séptimo lugar, encerrado en el pelotón y sin demasiado ánimo de avanzar.

El panorama comenzó a cambiar en la cuarta vuelta cuando Edgar se le metió por dentro en la recta opuesta a Bernier. Ahí pasaba al frente del torneo por un punto, teniendo a Elias Seppänen un segundo adelante. Tramnitz no se inmutó en la punta, pese a la entrada del AS por una rueda “paseandera” en el auto del israelí Meyuhas. En el reinicio, Edgar se le tiró por afuera en la recta principal al finlandés y entró segundo al rulo de las curvas 1 y 2. Se complicaban las cosas para Crawford, encerrado en el duro pelotón (séptimo) del que no pudo progresar, porque cuando se decidió, las distancias ya se habían estirado. Sexto en el torneo Joshua Duerksen, sin cumplir con las expectativas que a inicios de la temporada se habían depositado en él. En esta final largó segundo y arribó quinto.

Párrafo aparte para Oschersleben, un circuito sumamente prolijo como para que argentinos y uruguayos se sienten a tomar nota de cómo se debe presentar un escenario para una fecha final. La comparación con Termas de Río Hondo o El Villicum es inevitable. Al circuito sanjuanino lo supera en algunos ítem como camas de arena y césped detrás de las líneas demarcatorias. Por último, ADAC ya cerró acuerdos con Pirelli y con la F4 italiana para el 2021. El calendario empezará en mayo y en ningún caso se superpondrá a la F4 peninsular, de modo que los equipos y pilotos puedan competir en ambas (ya les contamos que los autos son los mismos). En Europa se puede, en Argentina parece que no.

F 3 BRITÁNICA: FREDERICK, UN CAMPEÓN APABULLANTE

La última ronda de la Bristish F3 en Silverstone generó más expectativa que otra cosa, con seis candidatos matemáticos que el mismo sábado quedaron reducidos a dos, como ya habíamos anticipado. Ulysse de Pauw tuvo un fin de semana negro, en tanto que el indio Kush Maini desnudó las limitaciones del Hitech GP, equipo que se incorporó este año. Solamente en las pruebas libres estuvo competitivo el auto plateado, el fin de semana fue todo azul, el color del Carlin, más precisamente el número 8 de Kaylen Frederick, autor de las dos poles y ganador de las dos finales donde largó adelante. Imbatible.

La final con grilla invertida (segunda del sábado) la ganó Benjamin Pedersen, que ya supo de estas mieles en el 2019. Sería fácil caer en la tentación de decir “Todo fue para los estadounidenses” mejor vamos a desandar lo ocurrido entre sábado y domingo. En la primera el gran candidato no defraudó y Maini logró arañar un tercer puesto que lo mantenía en carrera, pero con reducidas chances. Fueron 2. 6 segundos lo que lo separaron a Kaylen de Ayrton Simmons, que retornó tras un fallido paso por la Eurofómula Open. Cuarto, acosando a Maini, entró el brasileño Roberto Faria. Fue muy rara la segunda final, con los candidatos largando tan atrás y cuidándose de los toques. En definitiva ninguno de los dos sumó y las cosas quedaron tal cual estaban, pero con una gran ventaja para Kaylen, que iba a largar en la pole el domingo. Pedersen tuvo su oportunidad de salvar un año con altibajos (solo dos podios hasta entonces) y no la desaprovechó.

La final dominical con Kaylen adelante y Maini en el cajón 4 predecía el imposible. Kush debía ganar y esperar que Frederick abandone o no sume. Muy lejos estuvo el indio de la punta, el Tatuus del Hitech GP no estuvo a la altura de las circunstancias. Frederick por el contrario, logró otra aplastante victoria, la novena, para convertirse en el campeón más contundente de la historia de la categoría. Venía cuarto Maini hasta que cedió dos puestos al final aflojando el ritmo ante la futilidad del esfuerzo. Sexto detrás de Chaimongkol. En esta final hizo primer podio Faria, con el auto del Fortec. Así terminó otro año brillante de la F3 británica, haciendo crecer valores que pronto veremos en la Eurofórmula o en la F2, el sueño de Frederick que confía en lograr una butaca con el título bajo el brazo. Aunque sabemos bien, éste no garantiza nada pues la cruda selección deja en el camino a muchísimos pilotos con talento. Una reflexión final. El compañero de equipo de Nico Varrone finalmente fue sexto en el torneo lo que en cierto modo le dio la razón al joven de Ingeniero Maschwitz, el CDR no estuvo a la altura de los mejores equipos.

 

 

Escribe: Alejandro Daniel Spizzirri Foto: F4Spain.org