GUERRIERI, GANADOR EN SU CLASE EN LAS 24 HORAS DE NÜRBURGRING

GUERRIERI,  GANADOR EN SU CLASE EN LAS 24 HORAS DE NÜRBURGRING

    Prevista estaba la lluvia para esta edición de uno de los clásicos más célebres del automovilismo europeo, las 24 horas de Nürburgring.

Lo que se salió de toda previsión fue la magnitud de las precipitaciones, que obligaron a las autoridades a detener la competencia a la madrugada, por la nula visibilidad y el peligro que representaba para las 96 tripulaciones que tomaron parte de la maratón.

 

“Fue sencillamente el desafío más grande de mi trayectoria” dijo Esteban Guerrieri para graficar lo que significó competir en el “Infierno Verde” de noche y con copiosa lluvia. El argentino aprovechó la invitación del Fugel Autohaus Motorsport, equipo alemán que participa habitualmente en las competencias del europeo de endurance. Tenían la alta responsabilidad de representar a Honda junto con el portugués Thiago Monteiro (rival de Esteban en WTCR) y los alemanes Markus Oestreich y Dominik Fugel.

 

Cuando se decidió detener con bandera roja la competencia, tras haber girado más de dos horas en medio de un temporal, el cuatrinomio que compartía el Honda Civic TCR ya se encontraba al frente de la clase, en el puesto 27 de la general. La carrera se relargó a las 8 de la mañana de Alemania (3 de la madrugada del domingo 27 en Argentina) cuando la visibilidad estuvo garantizada para los 82 autos sobrevivientes, de los cuales solamente 74 clasificarían al final de la misma, a las 11 hora argentina.

 

La noticia pasó casi desapercibida para la afición del país, que no conoce la fortaleza del torneo alemán de endurance ni del europeo (European Le Mans Series) aunque este año fue solo “ADAC 24h rennen” lo que significa que la categoría estrella es la GT3, luego derivados de la misma sin ciertas exquisiteces como el combustible de competición, a continuación los GT4 y así sucesivamente se recorre todo un abanico de Turismos, que con las reglamentaciones 2020 se dividieron en la friolera de 24 clases, la última de las cuales vendría a ser un Turismo Pista de los nuestros… pero con motor semi estándar y combustible de surtidor. Todo junto, como en un guiso.

 

El ganador de la general fue el Rowe Racing con un BMW M6 GT3 con el piloto de Formula E Alexander Sims, el belga que ya conocemos del WTCR Nicky Catsburg y el especialista británico Nick Yelloly en lo que fue una abierta batalla con el poderoso Audi Sport Team que llevó siete A 8 LMS GT3 nada menos. Completaron 85 vueltas.

 

No va a faltar el que sugiera que Guerrieri y compañía tenían más “tráfico” que verdaderos rivales, lo que en el circuito de los montes Eifel puede ser cierto pero no era este el caso. En la TCR, la clase de Esteban, compitieron 4 equipos, dos del Hyundai Motorsport con modelos diferentes (un i 30 N y un Hyundai Veloster TCR) y el cuarteto del Fugel Motorsport le ganó por una vuelta al segundo y dos al tercero, que fue un Audi RS 3 LMS del equipo Bonk Motorsport. La mayoría de los volantes de estos pequeños monstruos fue de nacionalidad alemana, es decir, conocedores del “circuito embrujado”.

 

El despliegue de boxes para contener semejante cantidad de máquinas, la organización al mejor estilo Le Mans y el siempre atractivo circuito, estrecho y casi sin zonas de escape, salvo ciertos lugares conflictivos que cuenta con unas pocas medidas de seguridad. Esteban Guerrieri como muchos otros pilotos que participaron del fin de semana en el emblemático circuito, que tuvo pruebas tanto en el “Nordschleife” o circuito viejo de 25, 378 km como en el moderno autódromo emplazado en lo que era la parte sur del trazado, prácticamente no tuvo descanso. Saltó de butaca en butaca para competir (ganó una de las tres finales del WTCR, la primera) y se bancó la espera de casi seis horas hasta el amanecer.

 

Pero claro, cuando a los argentinos les pregunten por las “24” horas de Nurburgring enseguida la van a asociar con el Torino 380 W y la “hazaña” de 1969, cuando en realidad el mejor trinomio argentino entró cuarto en las “84” horas (no 24) por culpa de un caño de escape rajado que lo obligó a detenerse en boxes en dos ocasiones.

 

Solamente a modo figurativo, para tener una idea de lo que es un evento de esta naturaleza, vamos a citar a conocidos pilotos que fueron rivales en pista del argentino y su tres coequipers, aunque no rivales directos.

 

Los ganadores de la general pertenecieron a la clase más potente, los SP9 Pro. Alexander Sims y compañía le ganaron a la “pléyade” de Audi que tuvo a pilotos como el holandés Kelvin Van der Linde, el ex DTM René Rast, el belga Dries Vanthoor, el afamado Nico Müller y el alemán Manfred Winkelhock.

 

En BMW no se quedaron atrás: el brasileño Augusto Farfus, el alemán Marco Wittmann y el austríaco Philipp Eng, todos pilotos que ya hemos visto participar más de una vez en Le Mans.

 

Y aunque lo de los Mercedes AMG Team (semioficiales) resultó un fracaso, pilotos de buena muñeca no les faltaron: los austríacos Maro Engel, Dominik Baumann y el alemán Nico Bastian, por ejemplo. Lo de Porsche en esta clase rozó el papelón, con un 911 séptimo como mejor coche, décimo el segundo 911 y recién 13 el del KCMG group con su piloto estrella el australiano Earl Bamber.

 

En el puesto 14 de la general encontramos al primer SPX Pro, ganándole a muchos SP9 Am. La tercera clase, la SP8 T, contó con su trío ganador en la posición 19 de la general al comando de un BMW M4 GT4 ¡Pavada de autos!

 

Y en el orden 20 el modesto Honda Civic de Guerrieri y Cía. (modesto teniendo en cuenta la potencia de sus antecesores) en la TCR (Touring Car Racing) delante de muchos SP 8 y SP Pro Am que teóricamente eran superiores en desempeño.

 

El dato que podría ponerle la frutilla al postre es la cantidad de vueltas completadas: 78 es decir apenas siete menos que los ganadores de la general. El único equipo que presentó participación femenina fue el Giti Tire Motorsport con la alemana Carrie Schreiner y la austríaca Laura Kraihammer que junto con Cella Martin arribaron 72 (antepenútimas) siendo las últimas de la clase SP 3T con un VW Golf GTI. Por último, el récord de vuelta que fue marcado por los ganadores cuando ya no llovía, el domingo: 8 minutos 18,946 segundos a un promedio de 183, 108 km/h en el giro 73.

 

Lo mejor de Guerrieri fue el crono de 9 minutos 15, 289 segundos a un promedio de 182, 119 km/h en la vuelta 67, también en la mañana del domingo.

 

Con todos los datos que les hemos ofrecido ya tienen respuesta a la pregunta del infame que nunca falta “¿A quién le ganó Esteban Guerrieri?”

 

 

Escribe: Alejandro Spizzirri

 Foto: Redes Sociales E. Guerrieri